Sorpresas te da la vida....
9, 28 de 2008-01-28 de 2008
Me he despertado y de repente, he reconocido el mundo de otra manera.
He abierto los ojos, y la realidad había cambiado.
Ha sido como un vuelco al estómago, no sé si porque esto es lo que llaman madurar, si porque he cruzado la frontera de la locura de manera irremediable, o si me ha dado un corte de digestión por comer helado de chocolate mientras lloraba sin parar la noche anterior.
Pero algo ha cambiado, y ese algo puede que sea yo.
Estamos acostumbrados a que las cosas pasen de manera lenta, como avisándonos de que quieren pasar, y tenemos tiempo para reflexionar, para tener miedo, para decir que no las queremos… pero ¿qué ocurre cuando las cosas pasan de repente?
¿es como cuando te arrancan una tirita? ¿es mejor que no sepas nada?
¿Cómo puedo yo, aquí y ahora, saber que me está ocurriendo?
Creo que he cerrado una puerta del pasado, una puerta horrible, por la que entraban corrientes de aire, y me constipaban sin remedio alguno.
En este caso, el golpe me ha dado sin tiempo a reaccionar, y cuando he abierto los ojos, todo era de otro color.
¿Por qué necesitaba tiempo atrás resolver mis enigmas?
Horas y horas especulando, pensando, haciendo cábalas, y resulta que la respuesta se me iba a aparecer así, sin que me lo esperase, en mitad de la noche….
Esta tendencia al cambio que estoy sufriendo…. ¿Será una mutación genética?
¿Tienen algo que ver los últimos descubrimientos acerca de mis amores pasados?
¿He cerrado por fin, a cal y canto esa puerta por la que entraba el frío en mi cuerpo?
Pero, sobre todo… ¿quería que se cerrase así? Y… ¿Es seguro que no se abrirá de nuevo?
He abierto los ojos, y la realidad había cambiado.
Ha sido como un vuelco al estómago, no sé si porque esto es lo que llaman madurar, si porque he cruzado la frontera de la locura de manera irremediable, o si me ha dado un corte de digestión por comer helado de chocolate mientras lloraba sin parar la noche anterior.
Pero algo ha cambiado, y ese algo puede que sea yo.
Estamos acostumbrados a que las cosas pasen de manera lenta, como avisándonos de que quieren pasar, y tenemos tiempo para reflexionar, para tener miedo, para decir que no las queremos… pero ¿qué ocurre cuando las cosas pasan de repente?
¿es como cuando te arrancan una tirita? ¿es mejor que no sepas nada?
¿Cómo puedo yo, aquí y ahora, saber que me está ocurriendo?
Creo que he cerrado una puerta del pasado, una puerta horrible, por la que entraban corrientes de aire, y me constipaban sin remedio alguno.
En este caso, el golpe me ha dado sin tiempo a reaccionar, y cuando he abierto los ojos, todo era de otro color.
¿Por qué necesitaba tiempo atrás resolver mis enigmas?
Horas y horas especulando, pensando, haciendo cábalas, y resulta que la respuesta se me iba a aparecer así, sin que me lo esperase, en mitad de la noche….
Esta tendencia al cambio que estoy sufriendo…. ¿Será una mutación genética?
¿Tienen algo que ver los últimos descubrimientos acerca de mis amores pasados?
¿He cerrado por fin, a cal y canto esa puerta por la que entraba el frío en mi cuerpo?
Pero, sobre todo… ¿quería que se cerrase así? Y… ¿Es seguro que no se abrirá de nuevo?
Muchas preguntas y una pequeña puñalada en mi corazón porque me ha llegado.
No sé si es una prueba de madurez o no, pero cerrar puertas definitivamente siempre cuesta, cuesta mucho.
¿Lograré yo cerrar la puerta del pasado "catalán" o no tendré todavía valor?.
¡¡Besazos linda!!