¿Se han desteñido los príncipes azules?
11, 18 de 2007-12-18 de 2007
¿Nos han vendido mal el mundo o resulta que no hemos sabido leer la letra pequeña?
En una sociedad donde todo es fugaz, donde nadie tiene tiempo para nada pero dónde todos sacamos tiempo para nosotros mismos… ¿Nos estamos convirtiendo en unos egoístas? ¿Pensamos únicamente en la satisfacción propia? ¿Hemos dejado de querer a los demás para empezar a querernos solamente a nosotros?
¿Por cuánto tiempo seguiremos mirándonos el ombligo?
Las mujeres creamos un paraíso propio, donde el príncipe azul vendrá a por nosotras y todo será perfecto. Jugamos con barbies, soñamos con ser princesas y nos disfrazamos de novias en cuanto disponemos de cualquier cosa que pueda asemejarse a un velo…
Pero… ¿a estas alturas del cuento, realmente seguimos creyendo en los príncipes?
A estas alturas, donde todo está visto, oído y tocado… bueno, requetetocado… ¿seguimos creyendo en el amor verdadero? Es más, ¿existe el amor verdadero?
Nos rodeamos de películas de amor, de libros con historias felices de amor, y quien puede olvidar las numerosas canciones de amor, donde se proclama a los cuatro vientos que enamorarse es lo más doloroso y también lo más bonito del mundo….
Pero ¿de verdad lo es?
Y en tal caso, ¿estamos dispuestos a dejarlo todo por amor? ¿Realmente el amor proporciona tantas satisfacciones como para olvidarnos de todo lo demás?
¿No será, que estamos confundiendo el deseo con el amor? ¿Las relaciones con la posesión? Si nadie pertenece a nadie, y dado que esta sociedad nos da mil posibilidades para probar nuevos sabores…. ¿estamos en condiciones de afirmar que algo será para siempre?
¿Estamos condenados a no disfrutar del amor que tanto se nos ha vendido?
¿La nueva era de la comunicación es en realidad la era de la descomunicación sentimental?
La posibilidad de poder conocer, hablar, disfrutar….. ¿nos está alejando de la posibilidad de amar?
¿Esta tendencia hedonista nos hará felices por instantes e infelices de por vida?
En una sociedad donde todo es fugaz, donde nadie tiene tiempo para nada pero dónde todos sacamos tiempo para nosotros mismos… ¿Nos estamos convirtiendo en unos egoístas? ¿Pensamos únicamente en la satisfacción propia? ¿Hemos dejado de querer a los demás para empezar a querernos solamente a nosotros?
¿Por cuánto tiempo seguiremos mirándonos el ombligo?
Las mujeres creamos un paraíso propio, donde el príncipe azul vendrá a por nosotras y todo será perfecto. Jugamos con barbies, soñamos con ser princesas y nos disfrazamos de novias en cuanto disponemos de cualquier cosa que pueda asemejarse a un velo…
Pero… ¿a estas alturas del cuento, realmente seguimos creyendo en los príncipes?
A estas alturas, donde todo está visto, oído y tocado… bueno, requetetocado… ¿seguimos creyendo en el amor verdadero? Es más, ¿existe el amor verdadero?
Nos rodeamos de películas de amor, de libros con historias felices de amor, y quien puede olvidar las numerosas canciones de amor, donde se proclama a los cuatro vientos que enamorarse es lo más doloroso y también lo más bonito del mundo….
Pero ¿de verdad lo es?
Y en tal caso, ¿estamos dispuestos a dejarlo todo por amor? ¿Realmente el amor proporciona tantas satisfacciones como para olvidarnos de todo lo demás?
¿No será, que estamos confundiendo el deseo con el amor? ¿Las relaciones con la posesión? Si nadie pertenece a nadie, y dado que esta sociedad nos da mil posibilidades para probar nuevos sabores…. ¿estamos en condiciones de afirmar que algo será para siempre?
¿Estamos condenados a no disfrutar del amor que tanto se nos ha vendido?
¿La nueva era de la comunicación es en realidad la era de la descomunicación sentimental?
La posibilidad de poder conocer, hablar, disfrutar….. ¿nos está alejando de la posibilidad de amar?
¿Esta tendencia hedonista nos hará felices por instantes e infelices de por vida?
¡¡Hola guapa!!
Con lo bien que escribes, y lo difícil que es ver una actualización tuya...¡ay!.
Pues yo soy una romanticona, ya lo sabes, y sigo esperando el príncipe azul, aunque esté algo desteñido, porque perfecto, perfecto, tampoco lo quiero.
Yo cuando amo, lo doy todo...el problema, ya lo sabes, es que se lo entrego al hombre equivocado...
Por cierto, ya he puesto el famoso relato en mi blog.;)
¡¡Besos guapa!!
Y actualiza más frecuentemente. Aunque sea, hazlo por mí, por lo que disfruto leyéndote.;)
lo primero feliz año!
el amor te llena por dentro y te da más de lo que te quita, sino no compensa y es mejor dejarlo estar... lo dificil es encontrar ese amor por el que apostar y con el que compartir, sentir y vivir.
el libro "un burka por amor" es un ejemplo de una loca paisana tuya que apostó por el amor
Los príncipes azules existen. Blancanieves, Cenicienta o la Bella Durmiente pueden dar fe de ello. Relaciones cimentadas en la sólida base del "Oh, cuan bella eres, ¿a quién hay que matar para llevarte a la cama?". Es entonces cuando la pasión se desata durante semanas (incluso días) tras el subidón de adrenalina que surge al liquidar a una pobre anciana. Y después el silencio.
La cosa no ha cambiado mucho desde entonces. Creo que el problema básico es que esas historias no venden amor, venden sexo. Y probablemente la intención inicial fuera hablar de amor, pero es un sentimiento tan abstracto y personal, que acaban por hablar de algo más palpable (jo jo jo).
Dicho esto,
¿existe el amor verdadero? Si, pero nadie te puede decir ni cómo es ni donde encontrarlo.
¿estamos en condiciones de afirmar que algo será para siempre? No. Ni ganas. ¿De verdad quieres saber el final del cuento?
¿Esta tendencia hedonista nos hará felices por instantes e infelices de por vida? Puede que si, puede que no, pero sobretodo no metas a la tendencia en esto, ella no tiene la culpa.
Un beso!! (libre de amor y de sexo ;)