cosas bonitas
5, 03 de 2007-10-03 de 2007
Que si no puedes verlas, ponte las gafas de ver bonito
A mi me gusta pensar que en la vida hay muchas, muchísimas cosas bonitas, que nos pasan y no nos damos cuenta. Como cuando estás pensando en una canción, una de esas que hace tiempo que no suena, una de esas en inglés, que en realidad no entiendes mucho que dice, que la escuchaste en alguna película de Tarantinno, porque no, que la escuchaste en Pulp Fiction, y de repente, sin esperarlo, suena en la radio y te hace la persona más feliz del mundo; o como cuando paseas por la calle y te encuentras la foto de un desconocido, con una dedicatoria detrás y por un momento deseas que tenga una historia genial asociada, de la que por unos segundos tú has formado parte.
Cosas bonitas hay muchas, solamente hay que pararse a observar, es bonito que un desconocido te sonría en el metro, es bonito llegar a casa y descubrir que han hecho tu comida favorita y es bonito, muy bonito que fuera esté lloviendo, que haga mucho frío, que te pongas el pijama y de repente, en ese momento de bajón, suene el teléfono porque un amigo se ha acordado de ti, y acabéis hablando durante horas o juntos comiendo helado de chocolate.
Hoy por ejemplo, me he sorprendido a mi misma, ha sido un momento, porque no decirlo muy Amélie, ha sido un momento de esos privados, que cada uno enlazamos con nuestra experiencia, que para los demás no tienen sentido, y que como dirían los racionales y algunas abuelas, no son más que tonterías.
La cuestión es que estaba pensando en algo, no recuerdo el qué o mejor dicho, prefiero no recordarlo, pero me hacía dudar si iba a salir bien o mal, y he levantado la vista, por cambiar de postura, o vaya usted a saber cual ha sido la razón, y he mirado hacia el reloj y ahí estaba!!!! Sin esperármelo, sin avisar, UNA HORA BONITA, si si….. Una hora bonita es por ejemplo las 10:10 o las 13:13, tal como he mirado el reloj, de repente me he empezado a reír de mi misma, vaya, de lo tonta que puedo ser a veces, y de los daños irreparables que han provocado en mí las largas sesiones de cine romántico, pero a los dos segundos de mi autismo provocado, ha sonado el teléfono, y resulta que he oído lo que esperaba oír.
Total, que igual si existen las cosas bonitas, pero tenemos que ir con los ojos muy abiertos, observando y sobre todo, ante todo, sorprendiéndonos, porque si no tenemos curiosidad, entonces…
¿Qué nos queda? Tal vez el cine de Tarantinno, no sé….
cuantas veces me ha salvado cuando era chico de la locura mirar el reloj (digital casio de toda la vida) en busca de 11:11, y lo mejor 11 segundos, ese instante era mágico... significaba que ya sólo quedaban 19 minutos para el recreo y sé que los podía soportar pero también ese segundo era más largo pero reconfortante... hace años perdí es bonito reloj y con él esos momentos de mirar el reloj y ver una buena hora, hace dos semanas me compré uno igual y por sólo 12€... bueno pero a mi no me llamaba nadie después, como mucho mi barriga pidiendo el bocata del recreo
Niña, que decirte...
Hay que aprovechar esos momentos mágicos que te da la vida, esas pequeñas cosas del día a día, que hace que sonrías, que sueñes despierta...
Ya sabes como soy, como pienso. En realidad nos parecemos mucho, somos dos soñadoras románticas.
Y después de hablar hoy por la tarde, ¿qué más añadir?. Yo he recibido varias señales en los últimos meses...y espero recibir una más en forma de llamada telefónica. Deseo poder contarte que una tarde de estas, mientras estoy en casa, escuchando una canción, ocurra algo, algo "Amelie", como tú dices, y que suene mi móvil, y al otro lado oiga la voz que echo de menos desde hace unos meses.
Mientras no vuelva a escuchar esa voz, sé que mi corazón se irá haciendo cada vez más pequeño, hasta que un día, sin más, desaparezca...
Muchos besos, linda.
Y hazme un favor: actualiza más a menudo, que me encanta leerte.
cuanto te hechabamos de menos en tu blog... para que nos contaras "cosas bonitas"...
besis
mateos